Hoy fue una mañana extraña, porque tuve que hacer algo que no me gusta mucho y que dice relación con hablar de cosas que no sé/no entiendo.
Al parecer no se notó, removí un par de cabezas y algo bueno dejé, más que sea la impresión.
Pero lo interesante es que durante la espera un amigo me preguntó en qué estaba y le conté del matrimonio y los sinsabores por los que estamos pasando, y él me dijo algo muy interesante: para mi amar es una elección, y es diaria.
Me quedé pensando en nosotros y si habíamos dejado de elegir amarnos y la verdad es que me parece que sí, dejamos de elegir amarnos y con ello todo lo que lo anterior implica.
Pero, ¿qué implica elegir amar a alguien?
Según me dice la experiencia, elegir amar a alguien implica:
- devoción
- respeto
- admiración
- renuncia
- paciencia
- perseverancia
- consecuencia
- negociación
- prudencia
- tolerancia
- fe, buena fe
- esfuerzo
- resistencia
- rescilencia
Son al menos 13 efectos los que logro ver; 13 consecuencias que si nos ponemos a pensar demandan un altísimo grado de compromiso y por sobre todo de fe.
Si me detengo un rato, y pienso qué pasa conmigo, me doy cuenta que todas las mañanas me despierto pensando si debo seguir casado, si debo seguir soportando lo insoportable, si debo seguir renunciando a una vida de pareja y con ello dejar de ver a mis hijos como lo hago hoy en día, si debo de una vez por todas enfrentar la cruda y santa verdad y que todo acabó.
Por lo visto, hasta ahora para mi el matrimonio ha sido un asunto de elección, día tras día he elegido seguir con mi mujer, día tras día he soportado y me han soportado, día tras día me han tolerado y yo he hecho lo mismo, día tras día ha sido eso, día tras día.
Quizás sea el momento de sentarse a pensar si en verdad debo seguir eligiendo amar a mi mujer día tras día.
Quizás hoy sea el día en que deba ser honesto conmigo y aceptar que se me acabó el amor y que no la elijo a ella más como mi mujer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario