viernes, 7 de octubre de 2016

posteo 2 - Me quiero morir, de veras que sí, que me quiero morir... Ya no me quieren.


Estoy en terapias intensivas, son dos:
- individual 
- de pareja

Además estoy a régimen de comidas para bajar el colesterol, los triglicéridos y la glicemia, y el peso y la panza y la grasa corporal.

Mi vida es una locura, lo sé, no soy capaz de llorar cuando mi alma me pide a gritos que lo haga, cuando mis ojos me escuecen porque saben que están haciendo el trabajo sucio de tolerar mi autohipocresía.

Quizás hoy, 07/10, sea el día en que las cosas hayan comenzado a cambiar y definitivamente; quizás sea el momento de comenzar a pensar en irme de casa, de irme de mi vida, pensar en que pueden haber cosas mejores en un lugar diverso, tristemente lejos, sí, muy lejos de mis niños a quienes tanto quiero y adoro, pero sería peor pretender seguir como estoy.

Cuando te dicen "no me nace ser afectuosa", ¿qué quieren decirme con éso? ¿es temporal o es perpetuo? ¿es una declaración de desmedida honestidad? ¿qué demonios es?

Me duele el alma, juro que sí, y no tengo fuerzas para pensar en algo diferente, me duele muy en lo profundo, es como si me hubieran arrancado un pedazo del corazón con un tenedor y me hayan dejado sobreviviendo con el resto, todo abierto y expuesto al mundo y a la vida y al dolor y a cuanta otra cosa.

Ya no soy el mismo de ayer, y lo sé porque creer lo contrario sería pretender ignorar la esencia humana; pero quizás lo más dramático es que nadie me haya preparado para escuchar que no me quieren, eso es lo más doloroso, lejos que lo es.

Ayer estaba preparado para resistir cualquier golpe, pero no me vi venir este, no, para nada, y aquello me deja sin aire, sin pensar, sin imaginación, sin nada.

Me quiero morir, de veras que sí, que me quiero morir... Ya no me quieren.

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